Subcomisión en el seno de la Comisión de Sanidad del Congreso de Diputados, con relación al cannabis para usos médicos - Congreso de los Diputados, España - Sociedad Clínica de Endocannabinología (SCE) - www.endocannabinologia.es

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SUBCOMISIÓN

Aporte de información a los debates de la Subcomisión sobre Cannabis medicinal en el seno de la Comisión de Sanidad del Congreso de Diputados, desde la perspectiva clínica.

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La Subcomisión

Entre el 16 de febrero y junio de 2022, una Subcomisión, en el seno de la Comisión de Sanidad del Congreso de Diputados, evaluará la cuestión del «cannabis para uso medicinal.» La Sociedad Clínica de Endocannabinología (SCE), agrupación de profesionales de la salud, se alegra de esta iniciativa y ha preparado una serie de contribuciones, presentadas a continuación.

Más información

Más información sobre la «Subcomisión al objeto de analizar experiencias de regulación del cannabis para uso medicinal» (Nº 154/11) en el seno de la Comisión de Sanidad del Congreso:


Composición Actual de la Subcomisión al objeto de analizar experiencias de regulación del cannabis para uso medicinal (154/11):

Nombre Apellidos Grupo/Partido Zona Twitter Web del Congreso
Rosa María Romero Sánchez Presidenta Popular/PP Ciudad real @rosaromerocr [enlace]
Carmen Andrés Añón Vocal Socialista/PSC Barcelona @carmenandres_ [enlace]
Josefa Andrés Barea Vocal Socialista/PSCV València @gpscongreso [enlace]
Concep Cañadell Salvia Vocal Plural/PDeCat Lleida @conceptermens [enlace]
Elena Castillo López Vocal Popular/PP Cantabria @castille76 [enlace]
Guillermo Díaz Gómez Vocal Ciudadanos Málaga @guillermodiazcs [enlace]
Tomás Fernández Ríos Vocal Vox Huelva @tom_fdez [enlace]
Josune Gorospe Elezcano Vocal Vasco/EAJ-PNV Bizkaia @EAJPNV_Congreso [enlace]
Rosa María Medel Pérez Vocal Podemos/UP-EC-GC València @rosamedel11 [enlace]
Lucía Muñoz Dalda Vocal Podemos/UP-EC-GC Illes Balears @luciadalda [enlace]
Maarta Rosique i Saltor Vocal Republicano/ERC Barcelona @martarosiq [enlace]
Iñaki Ruiz de Pinedo Undiano Vocal EH Bildu Álava @RuizdePinedo [enlace]
Sergio Sayas López Vocal Mixto/UPN Navarra @sergiosayas [enlace]
Juan Luis Steegmann Olmedillas Vocal Vox Madrid @jlsteeg_doc [enlace]
Elvira Velasco Morillo Vocal Popular/PP Zamora @GPPopular [enlace]
Daniel Vicente Viondi Vocal Socialista/PSOE Madrid @viondi [enlace]

Fuente: congreso.es

Carta abierta de la SCE

El miércoles 16 de febrero de 2022, pocas horas antes de la primera reunión de la Subcomisión parlamentaria, las y los socias/os de la Sociedad Clínica de Endocannabinología enviaron la Carta Abierta «Cannabis medicinal: evidencia abrumadora, pero multifacética» a las y los ponentes de la Subcomisión. [descargar PDF]

Carta (formato texto)

Miércoles 16 de febrero de 2022,

Excelencias,

Somos la Sociedad Clínica de Endocannabinología (SCE), una sociedad científica de profesionales médicos y clínicos que trabajamos e investigamos con cannabis y cannabinoides. Queremos transmitirle nuestras reflexiones con relación a la cuestión de la evidencia científica del uso del cannabis con fines médicos, ya que usted forma parte de la Subcomisión al respecto dentro de la Comisión de Sanidad del Congreso.

Si lo que el Gobierno reclama como principios básicos para regular el cannabis medicinal es la evidencia científica y el rigor exigido para el cumplimiento de los estándares de calidad, seguridad y eficacia, precisamente esos criterios ya existen con creces en el caso del cannabis, como así lo han atestiguado numerosos informes técnicos de otras tantas sociedades científicas, principalmente la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, el Gobierno de Australia, el Instituto Nacional del cáncer de los EEUU, la Asociación canadiense de médicos de familia, y el Gobierno de Canadá, entre otros muchos.

Precisamente, el Comité de Expertos en Farmacodependencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió un informe en 2018 recomendando excluir al cannabis de la lista IV del Convenio de Estupefacientes de 1961 (que España suscribió en 1967), donde se incluyen las sustancias altamente adictivas y con un uso médico muy limitado. La Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas siguió las recomendaciones de la OMS y retiró el cannabis (entendido como las sumidades florales de la planta y su resina) de la Lista IV, reconociendo con ello la legitimidad de sus usos médicos. 

Como bien sabe el Gobierno, los Estados modifican la localización de un determinado producto en una lista concreta por votación; fueron mayoría los países que votaron a favor de la decisión de Naciones Unidas, incluyendo España. Recordamos que según la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, “hacer frente a las discrepancias entre las necesidades de estupefacientes y sustancias psicotrópicas para fines médicos y científicos y su disponibilidad es una de las obligaciones de los gobiernos en virtud de los tratados de fiscalización internacional de drogas”. 

Entendemos que si en foros internacionales el Gobierno de España reconoce la evidencia que avala los usos médicos del cannabis como para respaldar su reclasificación, en casa debería hacer lo propio.

~

La evidencia científica sobre las propiedades médicas del cannabis es abrumadora y no necesita de más justificación en esta carta, una vez habiendo citado los informes precedentes. De hecho, es al menos tan abrumadora, y en algunos casos más, que la de muchos de los medicamentos a día de hoy comercializados. Por ejemplo, los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (o antidepresivos ISRS) se están mostrando consistentemente similares al placebo en los numerosos metaanálisis a los que se ha sometido su eficacia, y su seguridad cada vez está más cuestionada por un número creciente de profesionales. O, en el caso del dolor crónico de origen neuropático, a día de hoy los fármacos que se utilizan tienen una eficacia muy limitada y no están exentos de efectos secundarios. Y, aún así, se utilizan. Como no podría ser de otra forma. 

Los expertos en evidencia científica consideran que la evidencia que viene del ensayo clínico es limitada y ni mucho menos es el “patrón de oro” para evaluar la seguridad y la eficacia de un medicamento. La fiabilidad interna de los resultados de los ensayos clínicos es muy elevada, debido a las condiciones altamente controladas de los mismos, con criterios de inclusión y de exclusión muy estrictos que muchas veces difícilmente reflejan lo que ocurre en el mundo “real”. Por eso la eficacia y seguridad reales se evalúan en las fases de post-comercialización, donde los estudios observacionales son indispensables.

Si bien para algunas condiciones médicas las evidencias de eficacia del cannabis aún son muy limitadas, no lo es para un amplio abanico de patologías, tal como lo refieren los informes citados. Pero lo más importante: está fuera de toda duda la seguridad tanto del cannabis como de los diferentes cannabinoides utilizados en terapéutica, y esto es lo que les hace especialmente interesantes a la hora de su utilización médica. Pocos medicamentos de prescripción son tan seguros como el cannabis.

Por otra parte, hay un aspecto de la evidencia que no se suele considerar en el debate político: el de la evidencia basada en la experiencia clínica. Los clínicos solemos utilizar la evidencia para guiar nuestro juicio clínico, pero dentro del marco de nuestra experiencia. Por eso muchas veces utilizamos medicamentos fuera de indicación o utilizamos un medicamento que en los ensayos clínicos no siempre se ha comportado de acuerdo con “altos estándares”, pero que, de acuerdo con nuestro juicio, puede ser de utilidad para tratar a una persona concreta. Por lo mismo, seguimos utilizando antidepresivos o determinados analgésicos, por seguir con los ejemplos anteriores (aunque cualquier profesional sanitario sabe que la lista podría alargarse mucho), cuando consideramos que un o una paciente concreto puede beneficiarse de su uso.

En este mismo sentido, en la evidencia en el mundo real, en la evidencia empírica, el cannabis está ayudando a mejorar la calidad de vida de millones de pacientes en el mundo.

No se olviden, Excelencias, que por encima de la eficacia, lo que importa es que una persona con una enfermedad crónica tenga la mejor calidad de vida posible. Sobre todo, porque si alguien padece una enfermedad crónica es porque el arsenal terapéutico ha fallado en la curación. Como médicos con experiencia en tratar a pacientes que utilizan cannabis y/o cannabinoides para tratar sus condiciones médicas, si hay algo que consistentemente observamos, es la mejora en su calidad de vida. Y esto, sin menosprecio de haber observado remisiones de enfermedades crónicas en el curso de nuestra práctica clínica, y no tras un ensayo clínico controlado –que no vamos a describir aquí, aunque estaríamos encantados de presentárselas en el marco de la Subcomisión.

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De hecho, cada vez son más los países tanto de nuestro entorno cercano como lejano que han iniciado regulaciones de cannabis medicinal, tras haber considerado la evidencia clínica y experiencial en el ámbito parlamentario. En nuestro entorno Alemania, Portugal, Grecia, Italia, Países Bajos o Finlandia, sólo por nombrar algunos, tienen desde hace años programas de cannabis medicinal. Francia ha iniciado además un programa piloto para evaluar precisamente su utilidad clínica, generando evidencia desde la experiencia. Fuera de nuestro entorno, desde Israel a Canadá, pasando por diversos países de Latinoamérica, Sudáfrica, Australia, etc., cuentan con este tipo de programas. Por no hablar de los más de 35 estados de Estados Unidos que lo tienen regulado. 

Pareciera que España, por una especie de apego a una evidencia entendida de manera dogmática (y científicamente sencillamente falsa), de nuevo se está quedando atrás en la modernización del mundo y sigue persiguiendo judicialmente a sus pacientes, estigmatizándoles y condenándoles a la utilización de productos de mala calidad, sin seguridad ni control, y sin replicabilidad, que pueden ser nocivos en el largo plazo para su salud. Les recordamos que las últimas encuestas del CIS, en las que se ha preguntado a la población española sobre la regulación del cannabis, solo el 40% estaba en contra de la misma, siendo un 49.7% el que estaba a favor de una regulación integral y el 90,1% de la población a favor de la regulación medicinal (en 2018 era el 84%, desde entonces ha subido 6 puntos).

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Por último, si les preocupa la estandarización y la calidad de los productos, los países que nos han precedido han demostrado que se puede disponer de cannabis de calidad farmacéutica, de concentraciones estandarizadas, para ser utilizados por vías de administración seguras que eviten la combustión y con resultados clínicos y efectos predecibles y controlables, si existe supervisión médica. 

Es cierto que disponemos de al menos dos medicamentos basados en cannabis (Sativex® y Epidyolex®). Este es el caso también de todos los países que han iniciado programas de cannabis medicinal. El Epidyolex y el Sativex sin duda son medicamentos muy útiles para tratar algunos síntomas de la esclerosis múltiple y algunas epilepsias graves infantiles. Pero su comercialización es insuficiente para satisfacer la demanda de enfermos, con diferentes condiciones, que pueden beneficiarse de la versatilidad de poder disponer de otros productos basados en cannabis, siempre, obviamente, que cumplan criterios de calidad

La farmacología del cannabis es muy especial y su conocimiento demuestra la utilidad de la planta, por su rica variedad de cannabinoides, terpenos, flavonoides y otros compuestos que facilitan su tolerabilidad, cuando no ayudan a mejorar su eficacia. Por eso cada vez en más países conviven las dos líneas de trabajo: los medicamentos basados en cannabis y los productos derivados de la planta que, además, no son una anomalía. Así se comercializan la mayoría de medicamentos herbales, estupefacientes o no. 

No en vano en Gobierno de hecho se expiden licencias a cultivadores españoles que lo hacen para satisfacer el mercado internacional de cannabis medicinal. No deja de ser una contradicción que la AEMPS conceda licencias para el cultivo de cannabis en España y su posterior exportación para la venta en farmacias de Alemania mientras se desatiende el acceso a pacientes de nuestro país que se podrían beneficiar de su uso. 

~

Nos gustaría despedirnos poniéndoos a su disposición en la Subcomisión que está estudiando el estado de la evidencia del cannabis medicinal. Como profesionales de la salud, muchos y muchas de nosotros con amplia experiencia en el manejo de pacientes que usan cannabis para el tratamiento de patologías crónicas, somos quienes conocemos los usos médicos del cannabis, sus potencialidades y limitaciones. Nos ponemos a su disposición para transmitirle los resultados de nuestra experiencia clínica y bagaje científico para estimular un debate abierto y transparente.

Hoy más que nunca, en esta situación de emergencia sanitaria global, es necesario aumentar el arsenal terapéutico. No podemos además seguir castigando y estigmatizando a las miles de personas que, en nuestro país, están utilizando el cannabis por motivos de salud. 

No solo es una responsabilidad política atender a esta población, es una obligación para las y los gestores y una necesidad para las y los pacientes.

 

Las y los profesionales de la salud socias y socios de la SCE.

La campaña #cannabisLEGAL quiere salvaguardar y ensalzar lo que se conoce internacionalmente como “el modelo español” de acceso al cannabis. Un recorrido de más de 25 años de activismo y emprendimiento que ha logrado inspirar al mundo a partir de una normalización del fenómeno del cannabis que nunca ha tenido su correlato en la arena política.

#cannabisLEGAL

Por un cannabis Legal, Económico, con Garantías, Accesible y de Libre Elección

La campaña #cannabisLEGAL pretende dar voz a cualquier persona o colectivo que quiera expresar su opinión. No hay ninguna condición previa, todas las opiniones son bienvenidas. Daremos voz a un grito coral que represente el máximo de realidades existentes en nuestro contexto. Queremos visibilizar toda la riqueza que atesora la realidad estatal a favor de una regulación justa y eficaz.

Anímate y haz tu vídeo explicando por qué el cannabis importa, haciendo una petición a la subcomisión del congreso y animando a más personas a dejar su testimonio.

¿Cómo puedo participar?

Para sumarte a la campaña sólo tienes que grabar un breve vídeo con el móvil y subirlo a las redes utilizando el hastag #cannabisLEGAL

¿Cómo debe ser el vídeo?

El vídeo debe durar como máximo 2 minutos. Puedes incluir 3 partes:

1ª: Te presentas y explicas lo que te apetezca de tu relación con el cannabis.

2ª: Explica uno o dos argumentos que te gustaría que se escuchen en la Subcomisión del Congreso que estudiará la regulación del cannabis medicinal.

3ª: Puedes lanzar una frase que invite a otras personas a hacer sus propios videos y usar el hashtag #cannabisLEGAL

⚠️ Recuerda grabarlo en vertical y procurando no  ponerte a contraluz. Te aconsejamos también hacer una primera prueba para comprobar que el sonido se recoge correctamente.

ℹ️ Puedes usar el material que encontrarás en el Kit de difusión, imprimiendo un cartel para enseñarlo en tu vídeo, o usando la imagen digital en tus posts en redes.

Difunde

✅ Sube tu video a cualquier de tus redes (Facebook, Instagram, Twitter…) con el hashtag #cannabisLEGAL

✅ Dale like y/o comparte/retwittea otros vídeos de la campaña

Si no estás en disposición de grabar un vídeo, usa igualmente la etiqueta #cannabisLEGAL para dejar tu mensaje en las redes y formar parte de este tsunami contra la prohibición y por los derechos de las personas que usan cannabis

Contribución CannabisHub

La SCE participa al CannabisHub (proyecto de Universitat Politècnica de Catalunya, UPC y Valenveras) para aportar una contribución colectiva y multidisciplinaria a los trabajos de la Subcomisión.

Más información pronto.

Foto original de Daniel Miranda on Unsplash, editada por SCE - Subcomisión en el seno de la Comisión de Sanidad del Congreso de Diputados, con relación al cannabis para usos médicos - Congreso de los Diputados, España - Sociedad Clínica de Endocannabinología (SCE) - www.endocannabinologia.es
Código Deontológico de la SCE

Más allá del Congreso

Nuestro Código Deontológico

El Código deontológico y Estándares clínicos de la Sociedad Clínica de Endocannabinología para Cannabis en usos medicinales y terapéuticos, que se aprobó en 2021, se divide en dos partes: la primera trata de atención médica, la segunda de productos para usos medicinales y terapéuticos.